domingo, 2 de septiembre de 2012

Unidad obrero estudiantil: ¿mito o realidad?


Se dice y es algo real, que la única forma que los estudiantes triunfen es que su lucha sea transversal, en ese sentido se hace necesaria la articulación con otros sectores sociales o frentes de lucha populares, como lo son pobladores y trabajadores, sin excluir las luchas y reivindicaciones propias de estos sectores.
Desde el mundo estudiantil son diversas las estrategias y tácticas llevadas a cabo para lograr ese objetivo, algunas más fructíferas que otras e incluso algunas con mero afán de figuración, como se está decayendo en ciertos espacios hoy por hoy.
Por un lado el reformismo plantea unidad con los sectores partidistas o cupulares de las centrales sindicales como la CUT, en la cual se está haciendo moda divulgar fotos de dirigentes estudiantiles apoyando candidaturas con discursos que avalan supuestos cambios en la multisindical, pero que en el fondo solo son cambios cosméticos –como bien todo el mundo sabe-, debido a que Arturo Martínez zángano parasito de los trabajadores chilenos, estaba siendo cuestionado por muchos sindicatos de base, -como la Federación de Líder-, entre otras organizaciones contrarias a las dirigencias traidoras. Con la nueva presidencia de la central unitaria cambia el payaso pero el circo continúa. La clase trabajadora nuevamente se verá abandonada a los ardides del mercado, inteligentemente simulada por un nuevo pacto por “sumisión” que le otorgará gobernabilidad a un futuro gobierno de la concertación con una CUT funcional a dicha coalición.
En otra vereda nos encontramos a los estudiantes que instrumentalizan a los trabajadores, -dotados de una retórica que cualquier pastor de iglesia desearía tener- y donde su doctrina la han asimilado desde realidades foráneas a la nuestra, de ahí quizás su inconsistencia. Estos tipos se aprovechan de las coyunturas para hacer alarde de una supuesta unidad entre estudiantes y trabajadores, yendo a las huelgas con un fin específicamente instrumental, aunque transmitiendo parafernalicamente una imagen de apoyo, convenciendo previamente a huelguistas de ir a sus facultades a “exponer” sus problemáticas de obreros. Dicha exposición no es más que un paseo a veces denigrante que ocasiona incomodidad a los trabajadores, ya que se encuentran en un lugar extraño para ellos, y en el cual muchos estudiantes los observan como si fueran seres de otro planeta. De esta manera se genera una brecha aún más evidente entre ambos mundos, concibiendo las problemáticas de los trabajadores como distinta a la de los universitarios y con justa razón, si se caricaturiza al obrero a esos niveles. Lo peor es que muchos estudiantes, los más incautos o ilusos, creen en semejante disparate, cuando lo ideal es que los estudiantes vayan a aportar a la huelga y no los huelguistas a los recintos de estos, debilitando la movilización al centrarse en actividades de resistencia más que de ofensiva y todos sabemos que el tiempo en un huelga es algo que no se debe desperdiciar.
Finalmente está la opción de unidad que en La Batalla de los Trabajadores sostenemos e intentamos generar con los sindicatos que acompañamos en la lucha codo a codo, muchos de los cuales pasan a ser nuestros amigos con el tiempo. Asimismo con estudiantes que brindan la energía y el espacio para los trabajadores sin alumbrar militancias, banderas ni consignas, únicamente solidarizar con el sentido de clase que tiene reivindicar las luchas de los obreros. Creemos que los movimientos sociales deben tener autonomía, los estudiantes no se deben entrometer en las decisiones de los trabajadores, ni viceversa, cada quien es experto en su frente de lucha, sin embargo se puede trabajar en conjunto ya que el enemigo es el mismo y los objetivos similares.
Entre todos se aprende, hay mecanismos de reciprocidad, y ninguno le trae la luz al otro como si faltara esclarecerle la película o intentar ser la vanguardia iluminada de cada acto. En la universidad si bien se aprende mucha teoría, es la práctica la que hace al revolucionario, y eso se aprende con experiencia, experiencia que se logra en el día a día y no solo para coyunturas específicas como la huelga, trabajo que debe ser a largo plazo con constancia y entrega, algo que tienen los trabajadores desde que nacen y que los estudiantes deben lograr internalizar, no para liderar procesos, sino para avanzar al lado y en conjunto con los sectores populares.  
En ese sentido el hecho de haber colgado un lienzo hace un par de días en la casa central de la universidad de Chile -como también se realizó el año pasado durante la huelga de complementos-, habla de la real unidad que se debe dar entre trabajadores y estudiantes en la cual se permeen las luchas sociales de ambos sectores. Si bien esta unidad está en etapa embrionaria e incipiente -debido a la fuerte despolitización de las bases-, los nexos con dirigentes, sindicatos y federaciones se hace muy necesaria y un primer paso, para un futuro prometedor en cuanto unidad entre ambos sectores. La idea es reencantar a las bases, incentivar la formación y la autoeducación, la inclusión y la solidaridad entre los propios trabajadores, de igual modo conquistar paulatinamente las demandas que el pueblo en su conjunto a levantado. En la Batalla insistimos en la pega real, con los viejos no solo en un periodo coyuntural, sino constante, porque además de trabajadores algunos somos estudiantes y comprendemos que solo la unidad de los que luchan es la que nos dará la victoria, todo desde el punto de vista del trabajador-estudiante y no del estudiante que se cree trabajador.
Sin embargo la endivia corroe a muchos y fue así que hace dos días atrás sacaron el lienzo que elaboraron precisamente estudiantes y trabajadores en apoyo a las demandas estudiantiles. Tenemos antecedentes de quienes probablemente fueron –con testimonios fidedignos por la cercanía con el lugar- y no descansaremos hasta que TODOS los sindicatos que organizaron y participaron de esta actividad se enteren de lo ocurrido, asimismo alarmarlos de las posibles manipulaciones e instrumentalizaciones que pueden verse afectados por  grupúsculos sediciosos y de infame actuar, que velan más por sus intereses partidistas en perjuicio de los de clase trabajadora y en ese sentido pasan a ser reaccionarios y claramente enemigos del pueblo.

¡Por una unidad real entre estudiantes y trabajadores!
Se siente se escucha…¡Arriba los que luchan!

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